Gran Vía I

Vsita aérea desde un edificio en Callao.

 Detalles:


Duración: 3 horas y 30 minutos
 
Guía: Santiago M. Cuéllar
 
Precio: 15€.
 
Reservas: info@caminamadrid.org
 

Descripción breve del itinerario

La Gran Vía significa el mejor experimento urbanístico de su tiempo, la más completa y acabada propuesta a nivel urbanístico en Madrid, uno de los mejores exponentes de la nueva ciudad que se pretendía implantar desde el final del siglo XIX y los comienzos del XX y una colección única de edificios representativos de las tendencias y corrientes de ese tiempo.

Desde CaminaMadrid lamentamos el deterioro progresivo de muchos de esos edificios por la transformación despiadada de sus usos, volumetrías, decoraciones, interiores, los varios derribos llevados a cabo de escenarios que reflejaron y escenificaron un nuevo modo de vivir la ciudad, en escenarios insólitos para su tiempo.

Este primer recorrido por la Gran Vía madrileña abarca los dos primeros tramos de su trazado original: Desde calle Alcalá hasta red de San Luis (hoy inicio de la calle Montera) y desde ésta hasta Callao.

Para más información, detalles y reservas, escribid a: info@caminamadrid.org o en los teléfonos que aparecen en la sección “cómo participar” de esta web.


Madrid Paseo de la Castellana: De Castelar a Colón

Edificio Castelar. Pº Castellana. Arq: Rafael de la Hoz, 1974 - 1986.

 Detalles:


Duración: 3hs.  
Guías: Santiago Moreno Cuéllar
 
Precio: 15€.  
Reservas e info: info@caminamadrid.org o 658024467  

El Itinerario

El Paseo de la Castellana es la representación del urbanismo de los siglos XIX y XX en Madrid.

El tramo que comprende el recorrido muestra los primeros exponentes de la arquitectura palaciega madrileña del siglo XIX, un ejemplo de la arquitectura “moderna”, y algunas de las mejores obras de arquitectos españoles del siglo XX.

Este paseo, concebido como el gran “nuevo” eje de Madrid en sentido norte – sur, va a ser la frontera natural entre el viejo Madrid en sus primeros tramos y los ensanches posteriores con aportaciones y soluciones urbanísticas diversas dando lugar a una muestra muy representativa de la vida madrileña en el siglo XIX y su adaptación a los nuevos usos de la ciudad en el siglo XX.

Para más información, detalles y reservas, escribid a: info@caminamadrid.org o en los teléfonos que aparecen en la sección “cómo participar” de esta web.


Madrid Barroco-2

Capilla del Cristo de los Dolores de la V.O.T. Arqto: Hermano Bautista, 1662.

 Detalles:


Duración:  3 hs. 30 min.
Guía:
 Santiago M. Cuéllar
Precio:
 15  €            
Reservar: info@caminamadrid.org o por whatsapp: 658024467

El Itinerario

Quizá sea el barroco el momento histórico con mayor número de obras representativas en MᴧDRID. Por esa razón y por encontrarse las obras menos concentradas es por lo que se realiza en dos partes para tratar de abarcar la mayoría de ellas.

En ambos recorridos se visitan obras de los tres grandes momentos del barroco madrileño: las de la pervivencia de la tradición escurialense, las de las influencias de otros países y las más genuinamente madrileñas.

Van a aparecer nuevas formas para usos tradicionales (palaciegos, residenciales, hospitalarios, civiles, militares, administrativos, religiosos) además de los primeros ejemplos de reformas urbanas, fundamentalmente para los “espacios de poder”.

Algunas de las mejoras obras histórico-arquitectónicas de MᴧDRID son de este periodo, llegando incluso a caracterizar a la ciudad histórica ellas mismas.

El “BARROCO II” abarca las intervenciones en el casco histórico desde las inmediaciones de San Francisco, calle Sacramento, plaza de Oriente, plaza de España, hasta el Cuartel del Conde Duque.

Para más información, detalles y reservas, escribid a: info@caminamadrid.org o en los teléfonos que aparecen en la sección “cómo participar” de esta web.


Museo del Prado – Goya

 Detalles:


Duración:  2,5 horas
Guía:  Olga Aguado
Precio:  15€
Reservar: info@caminamadrid.org

El Itinerario

Esta visita al Museo del Prado se concentra en una selección de las obras mejores de Goya para poder conocer el contexto histórico, sus mejores aportaciones y logros y las distintas fases de su evolución como pintor.

Para más información, detalles y reservas, escribid a: info@caminamadrid.org o en los teléfonos que aparecen en la sección “cómo participar” de esta web.


Museo del Prado – Velázquez

 Detalles:


Duración:  2,5 horas
Guía:  Olga Aguado
Precio:  15€.
Reservar: info@caminamadrid.org

El Itinerario

Esta visita al Museo del Prado se concentra en una selección de las obras mejores de Velázquez para poder conocer el contexto histórico, sus mejores aportaciones y logros y las distintas fases de su evolución como pintor.

Para más información, detalles y reservas, escribid a: info@caminamadrid.org o en los teléfonos que aparecen en la sección “cómo participar” de esta web.


Madrid Eje histórico oeste – este

Antiguo Banco Comercio e Industria, actual Consejería Artes Comunidad de Madrid, calle Alcalá 31. Arqto: A. Palacios, construido entre 1933 y 1942

 Detalles:


Duración:  3 hs.
Guía:
 Santiago M. Cuéllar
Precio:  15€.
Reservar: info@caminamadrid.org

El Itinerario

Esta ruta ofrece la visión más amplia y breve a la vez del desarrollo, crecimiento y evolución de la ciudad desde los testimonios del siglo IX hasta las aportaciones ilustradas del siglo XVIII.

Es la mejor manera de aproximarse a la historia de Madrid de los 10 primeros siglos de su existencia y en el menor lapso de tiempo posible.

Desde las murallas medievales hasta las intervenciones del siglo XVIII, pasando por los ejemplos más representativos de los momentos intermedios tanto arquitectónicos, como históricos o urbanísticos, así como los nuevos espacios y nuevas vías consecuencia de las ampliaciones de la ciudad hacia el este.

Una aproximación muy completa en el menor tiempo posible de la idea de Madrid como ciudad desde sus orígenes hasta la Ilustración.

Para más información, detalles y reservas, escribid a: info@caminamadrid.org o en los teléfonos que aparecen en la sección “cómo participar” de esta web.


Museo Centro de Arte “Reina Sofía”. Colección 1 – Vanguardia española.

Sala exposiciones del CNAM "R. Sofía"

Visita Colección del Reina Sofía en dos partes: "Reina 1" (obras de la 1ª mitad del s:XX) y "Reina 2" (obras de la 2ª mitad del s:XX)

 Detalles:


Duración: 2 hs.  
Guías: Olga Aguado
 
Precios: en función de tarifas del Museo, entre 20 y 25€
 
Reservar e info: info@caminamadrid.org o +658024467  

Descripción de la visita

La visita a la Colección nº 1 del Centro de Arte "Reina Sofía" la hemos dividido en dos partes que denominamos respectivamente:

"Reina 1" y "Reina 2". Y lo hemos hecho así ahora para poder abarcar con mayor detalle y profundidad la totalidad de la colección en las dos visitas.

Ambas te trasladarán por la transición desde el arte figurativo hasta las primeras expresiones del arte pictórico no-figurativo español de principios del siglo XX.

Se explican las particularidades de las vanguardias españolas relacionadas, y en el marco de lo que estaba ocurriendo en el resto de la producción pictórica.

Consideramos que estas visitas a obras de arte distintas de las de arquitectura y urbanismo, son del máximo interés porque complementan las diferentes visiones, tendencias y movimientos de las distintas manifestacione artísticas ofreciendo una visión más global y, por tanto, más completa de la producción artística del siglo XX.

En ésta en particular, destacamos la oportunidad que representa el poder relacionar y complementar pintura con arquitectura, características y particularidades de cada una de ellas.

Para reservar, más información y detalles, envíad un correo-e a: info@caminamadrid.org o dejad un whatsapp en +34 658 024 467.


Artículo: “Madrid, muralla y conventos”. Autor: Santiago Moreno Cuéllar

Leyendas de Madrid, I

Madrid, muralla y conventos

2 MADRID musulmán3 MADRID hasta 12004 MADRID hasta 13005 MADRID hasta 14006 MADRID hasta 1450

 

 

 

 

 

La decisión de establecer en 1561 la capitalidad en Madrid respondía más a la idea de asentar la corte para evitar los continuos traslados propios de una corte itinerante que a la de crear una gran ciudad capital.
El entorno de la antigua Madrid ofrecía bosques y cazaderos del gusto de la monarquía, un clima más benigno respecto del cálido sur toledano y del frío norte serrano y una situación céntrica en la península y próxima a otros sitios reales (La Moncloa, Casa de Campo, El Pardo, Valsaín o Aranjuez).
En el contexto renacentista del momento, en el que imperaban nuevos modelos urbanos alternativos a los medievales, Madrid habría encajado a la perfección como villa recién designada como corte, pero fue una gran oportunidad perdida pues nunca estuvo en el punto de mira de los intereses de la corona, que no proporcionó medios suficientes.
El Renacimiento planteaba un modelo urbanístico utópico para el contexto europeo. En Europa, las grandes capitales lo llevaban siendo durante siglos y, por tanto, estaban ya consolidadas y con crecimiento lento. No podía llevarse a cabo una gran reforma urbanística de manera sistemática en todas ellas. Lo que sí podía hacerse para “modernizar” esas ciudades -y con ello introducir los nuevos planteamientos renacentistas- era reformar pequeños espacios urbanos, pero éstos siempre iban a ser intervenciones menores y de tamaño reducido respecto del conjunto total. Quedan escasos testimonios de este tipo de “ensayos” (intervenciones en Roma, ensanche de Ferrara, ciudad de Palmanova, de carácter defensivo, Palermo o la plaza de Pienza) que fueron posibles gracias a la obstinación de personajes verdaderamente modernos como Scamozzi o Rosetti y a tratadistas como Alberti, Filarete, Giorgio Martini, Lorini o el mismo Leonardo da Vinci, con intenciones claramente reformadoras y progresistas, incluso décadas antes de la designación de Madrid como capital. Buenos precedentes que no serán aplicados al caso de Madrid.
El caso de Madrid presentaba el escenario ideal para el planteamiento descrito: Una ciudad pequeña existente alrededor de la cual se podía crear una “ciudad nueva”, capaz de albergar todas las necesidades de una capital de un imperio naciente.
Ese Madrid del momento respondía a una urbe de tamaño reducido en comparación con otras ciudades sedes de cortes o capitales. No contaba con las dotaciones necesarias para albergar el aluvión de servicios, personas, empleados, órdenes y sedes que iban a ser necesarias al triplicarse su población en menos de 140 años.
Sin embargo, algunos años antes de la designación como capital, Carlos I había mirado ya hacia la ciudad de Madrid y le había dedicado algunos arreglos al viejo Alcázar. Sí encargó un plan de “renovación global” de la ciudad a Juan Bautista de Toledo (arquitecto adjunto a la Basílica de San Pedro de Roma, en construcción por entonces, y posterior artífice de las trazas de El Escorial) pero el plan terminaría en mera declaración de intenciones. Quizá aquella utopía de ciudad renacentista hubiera sido posible.
El “plan” no se llevó a cabo ni tampoco ningún otro que contemplara las nuevas necesidades que la nueva capital iba a requerir como tal. El objeto principal de atención, inversión, preocupación y desvelo de Felipe II iban a ser otros “sitios reales” como El Pardo, la Casa de Campo, Valsaín o Aranjuez y, prioritariamente, El Escorial.
Esas decisiones fueron las causantes, en gran medida, de la situación de precariedad y desatención en la que la ciudad iba a permanecer hasta el siglo XVIII, con excepciones en forma de edictos y normativas insuficientes para lograr el cambio conveniente. Tampoco podría pensarse que los tiempos no fueron propicios para tales planes reformadores ni que no se contara con los medios, el conocimiento y los profesionales adecuados, ya que eso era precisamente lo que estaba ocurriendo en otras ciudades y territorios de la corona, tal y como iba a ocurrir en las nuevas ciudades americanas planificadas según el “damero español”, una retícula de calles y plazas, como todavía se denomina hoy.
Hasta el momento de la designación como sede de corte, la arquitectura más representativa de la ciudad, aparte del viejo Alcázar, correspondía a la de unos cuantos conventos y monasterios:
• Sto. Domingo el Real de Dominicas de Sto. Domingo de Guzmán, desaparecido
• Monasterio de San Francisco –el Grande ahora-
• Convento de Sta. Clara junto a iglesia de Santiago, desaparecido
• S. Jerónimo el Real -frente actual Campo del Moro, a orillas del Manzanares-, trasladado al actual emplazamiento
• Monasterio de Constantinopla de Franciscanas -en c/ Mayor, frente a pza. de la Villa actual-, desaparecido
• Monasterio de la Concepción Jerónima de Jerónimas, fundado por Francisco Ramírez, marido de Beatriz Galindo, desaparecido
• Convento de la Concepción Franciscana -junto al Hospital de La Latina en c/ Toledo-, desaparecido
• Ntra. Sra. de Atocha de Dominicos, el existente no conserva prácticamente nada del original
• Convento de S. Felipe el Real de Agustinos -“Mentidero de la Villa, en actual c/ Correo-, desaparecido
• Monasterio de la Piedad de Bernardas, -“Las Vallecas”, en actual Casino c/ Alcalá-, desaparecido
• Convento de Descalzas reales de Franciscanas Clarisas -“Ntra. Sra. De la Consolación”-, existente
• De las 13 iglesias parroquiales sólo se conserva San Nicolás en lo que fue antigua mezquita detrás de la C/ Mayor, San Pedro y San Ginés, sólo una parte original.
• Quedan, eso sí, algunos palacios y casas de nobles (El original Palacio de D. Alonso Gutiérrez que sería posteriormente Convento de Descalzas Reales, ya mencionado, la Casa de Cisneros, su fachada a la c/ Sacramento y la Casa de las 7 chimeneas, con profundas reformas posteriores
• En las afueras, el Palacete del Pardo de Enrique III el Doliente, posterior Pabellón de caza de Carlos I, construcciones en la Casa de Campo y ruinas de Valsaín

Tras la designación de Madrid como Corte, pese a la falta de reformas adecuadas, el número de edificios singulares comienza a aumentar (más conventos, más monasterios, palacios) y a llevarse a cabo algunas tímidas reformas urbanas como plazuelas que surgen tras el derribo de puertas de la muralla medieval al haberse construido ya la segunda cerca (Puerta de Moros al Sur, Cerrada al Sureste, del Sol y de Guadalajara al Este), ensanche de algunas calles (la C/Mayor se prolonga hasta Sol uniendo las antiguas calles de Platerías y Almudena) , salidas a cazaderos y accesos para cortejos reales (Puente de Segovia), aunque hubo una en particular que merece la atención destacar y seguir su rastro: la Plaza Mayor, la intervención urbanística más notable de Madrid hasta el siglo XVIII.
El origen de la actual Plaza Mayor fue el espacio consolidado de manera espontánea en la entrada a la ciudad al Este por la puerta de Guadalajara, actual Plaza del Comandante Las Morenas, junto al cruce de la calle Mayor con la Cava de San Miguel. Se trataba de un espacio extramuros a la antigua muralla medieval. El espacio generado respondía al uso de acogida, llegada e intercambio entre caminantes, comerciantes y vecinos.
Con los Trastámara ya se realizaron algunas intervenciones en el lugar pero será Felipe II en 1560 quien mande ordenar la plaza medieval mediante una nueva “traza” reguladora de aquel espacio.
Las consecuencias de la escasa atención prestada a la ciudad en el XVI son evidentes aún hoy en su centro histórico en cuanto a lo urbano y lo arquitectónico:
En lo urbano, porque la ciudad perpetúa el trazado medieval, porque la escala de los espacios públicos no es la que correspondería a la sede capital y porque la masa construida que se va a duplicar en menos de 100 años lo hace de manera espontánea e instalándose en los márgenes de viales principales ya existentes, como se hacía en el Medievo, sin planificación. Las nuevas calles, con cierta entidad reconocibles todavía hoy, responden a la necesidad de poder acceder a las nuevas viviendas adosadas a la antigua muralla por su lado exterior, resultando de ello las actuales Cava Baja o Cava de San Miguel, las cuales reproducen aquel perímetro amurallado en forma de camino de ronda. La necesidad de acoger a la gran cantidad de funcionarios, artesanos y demás profesiones que demandaba la corte se solventó con un edicto que obligaba a la expropiación forzosa de uno de los dos o tres pisos que pudieran tener algunas casas. El pueblo de Madrid, nunca amigo de imposiciones arbitrarias sobre sus usos y menos sobre sus reales, decidió a partir de entonces construir lo que se vino a denominar “casas a la malicia”, pues eran viviendas que aparentaban desde la calle no tener más de una altura pero en los patios interiores revelaban más de una.
La Plaza Mayor va a ser transformada una vez más en el siglo XVII, y no será la última. Entre 1617 y 1619 se le encarga a Juan Gómez de Mora reestructurar una “nueva Plaza Mayor de 120 x 94 m.” En aquel momento las casas eran de estructura de madera con ladrillo rojo en fachada, de 6 plantas y con soportales formados por pilares de piedra destacándose en el conjunto la Casa de Panadería por ser la única que mantenía arcos en los soportales. Era una nueva manera de habitar en altura, un anticipo a vivir en “pisos”. El conjunto que podemos ver hoy responde en gran medida a esta intervención del XVII, aunque habrá posteriores intervenciones.
Y en cuanto a lo arquitectónico, porque no se producen arquitecturas renacentistas sobresalientes (hoy contamos con algunos ejemplos incompletos como el resto del patio Plateresco de los Vargas, actual sede del Museo Orígenes de la Ciudad, la Capilla del Obispo de un gótico muy tardío pero con importantes decoraciones y carpinterías puramente renacentistas o la antigua portada del Hospital de La Latina en el acceso a la Escuela de Arquitectura de Madrid en la Av. Juan de Herrera de la Ciudad Universitaria, o muy alterados como los ya citados en página anterior) ni buenos exponentes de lo que se estaba realizando en sitios cercanos, nada en correspondencia con la escala de una nueva gran ciudad.
Tampoco van a trabajar en la ciudad los tratadistas y arquitectos destacados o, cuando lo hacen, sólo será en los aposentos reales con las notables excepciones del puente de Segovia “trazado” por Juan de Herrera, única obra de envergadura del momento que va a permitir el acceso directo desde el Alcázar al cazadero de la Casa de Campo y, de nuevo, la Plaza Mayor, a causa de un gran incendio en la misma con el consiguiente encargo de reconstrucción al mismo arquitecto Gómez de Mora.
Y, como adelantábamos, la historia de la Plaza mayor nos sigue sirviendo como hilo conductor de este repaso de la evolución de la nueva sede de corte española, ya que pocos años después del anterior incendio, se va a declarar otro, en la Casa de la Panadería, en 1672.
Autor: Santiago Moreno Cuéllar


Madrid Medieval

 Detalles:


Duración:  3,5 hs.
Guía:  santiago moreno cuéllar
Precio:  15€.
Reservar: info@caminamadrid.org

El Itinerario

Este itinerario de Caminamadrid está pensado para recrear el Madrid medieval y conocer los monumentos de los que nos quedan vestigios tales como los lienzos de las propias murallas de Mohamed I y de Alfonso VI, el camino de ronda de la misma convertido en calle o restos y cimientos de torres de vigía en el subsuelo de la ciudad pero visibles aún hoy.

Además de estos vestigios también se descubren en este itinerario los campanarios y alminares de antiguas iglesias y mezquitas, hoy parroquias del viejo Madrid, espacios públicos de antiguos mercados como el de la Plaza de la Paja, o los que se encontraban junto a las puertas de Guadalajara o Balnadú de la antigua muralla.

Entre ellos encontraremos iniciativas constructivas ya del final del gótico, como la Capilla del Obispo, o residencias del XV como la Torre de Lujanes, palacios y casonas como la Casa de Cisneros o las descalzas, unos convertidos sedes de la administración local y otros en conventos…
Los restos y monumentos que se muestran en este itinerario van desde el siglo IX-X al XV. Dura unas dos horas y media y se muestra y se evidencia, tanto física como espacialmente, la producción medieval y el entorno medieval madrileño por completo.

Para más información, detalles y reservas, escribid a: info@caminamadrid.org o en los teléfonos que aparecen en la sección “cómo participar” de esta web.